CONSEJOS

  • Dicen que el cuerpo tiene memoria, pero yo creo que el mío la ha perdido.

    Poquito a poco estoy volviendo a una rutina de ejercicio. Por ahora fortalecimiento, hipopresivos, bici y largas caminatas. Estaba toda feliz porque "mis amigas" las agujetas no habían aparecido, pero al ir aumentando la intensidad en el gymn y trabajar con ejercicios nuevos, han hecho su entrada estelar. Ahí están ellas, siempre fieles, esperándome con los brazos abiertos. ¡Ya se me había olvidado lo que eran! 

    Pero no todo es malo, el sentirlas me ha dado la idea para este post. En él os voy a contar una serie de medidas preventivas que os ayudarán a que no sean muy fuertes y truquillos para superarlas antes; porque no os engañéis, van a estar ahí siempre ahí.

    Pero, ¿qué son las agujetas? Hemos oído hablar de ellas, pero seguro que muchos no tienen muy claro qué son y por qué se producen. Las agujetas o DMAT (dolor muscular de aparición tardía) son micro roturas de nuestras fibras musculares, que suelen aparecer tras volver a la práctica deportiva después de mucho tiempo sin hacer algún tipo de ejercicio o, tras pasar de una rutina de deporte suave a otra intensa. Alcanzan su punto álgido pasadas las 12-48horas de la práctica deportiva. Esas pequeñas micro roturas son las que producen la inflamación muscular y, por consiguiente, el dolor que sentimos cuando nos tocamos o nos tenemos que mover. Nuestro cuerpo es muy inteligente y con ese dolor nos está transmitiendo un mensaje: la intensidad del trabajo ha sido fuerte y es necesario unos días de trabajo más suave y cuidados para ayudarle a recuperarse. Tenéis que pensar que las agujetas son parte de un proceso de adaptación de nuestro cuerpo al entrenamiento y, lo único que podemos hacer para evitarlas, es volver a la práctica deportiva de modo progresivo y, aun así, siempre aparecen en los sitios más insospechados.

    Ahora que ya sabemos qué son y que vamos a tenerlas siempre como “amigas”, os voy a dar 6 consejos que os ayudarán a sobrellevarlas mejor y, algunas veces, a casi ni enterarte de que están ahí (a mí me funcionan):

    1º. Una buena alimentación e hidratación previa al entreno y, también tras el entrenamiento. Llevar una alimentación sana es algo fundamental para nuestra vida (hagas o no hagas deporte). Ello te ayudará a tener un organismo fuerte y así poder combatir mejor los dolores que te vayan apareciendo. Tomar alimentos ricos en magnesio y proteínas nos ayudarán a recuperarnos antes, ya que los músculos lo necesitan para volver a su estado normal. También son muy buenos los alimentos con propiedades antiinflamatorias y los que te ayudan a tener una mejor circulación. Al igual que una buena hidratación que te ayudará a depurar antes, todas las impurezas de tu organismo. Por ejemplo: tomarse tras el entrenamiento un zumo de naranja y piña, te ayudará a reducir las agujetas, debido al poder antioxidante de la naranja y al gran poder antiinflamatorio y depurativo de la piña.

    2º. Retomar los entrenamientos de manera suave y progresiva. No se puede hacer en un día lo que no hemos hecho en semanas. Intentar acelerar el proceso lo único que os puede provocar son unas agujetas brutales y un alto riesgo de lesión. Así que poquito a poco, calentando bien y haciendo mucho hincapié en los estiramientos.

    3º. Contrastes de agua fría-agua caliente. Meter la zona afectada por las agujetas en un barreño, bañera piscina, con agua muy fría y alternarla con agua caliente, te ayudará a que la recuperación muscular sea mucho más rápida, ya que el agua fría te ayuda a bajar la inflamación y con el agua caliente, aumenta tu riego sanguíneo; es decir, mejora tu circulación. Lo ideal es hacer un total de 15’, alternando 1’ de agua fría con 1’ de agua caliente. Acabar siempre con agua fría. Que no tenéis un sitio donde hacerlos, pues podéis hacerlo en la ducha aplicando directamente la alcachofa a la zona con agua fría y agua caliente, o alternáis una bolsa de hielo en la zona afectada con agua caliente de la ducha. También os ayudará daros baños relajantes de agua caliente o meter las piernas en agua fría durante 10’.

    4º. Masaje muy ligero. Si las agujetas nos son muy fuertes, un masaje muy ligero, con efecto drenante y relajante, te puede venir muy bien ya que te ayudará a reducir la tensión y también te ayudará a recuperarte antes, debido al aumento del flujo sanguíneo. Darte el masaje con una crema con árnica (efecto antiinflamatorio) también te ayudará a que la inflamación baje antes.

    5º. Una vez que ya padeces las agujetas, una buena manera de quitarlas es volver a repetir los ejercicios que te las produjeron, pero con menos carga y más suaves. De este modo, los músculos debilitados se irán acostumbrando al nuevo estímulo y se irán fortaleciendo poco a poco.

    6º. ¿Entrenar o no entrenar? Las agujetas no tienen por qué interrumpir tu práctica deportiva. Es cierto, que en frío las notarás, pero tras un calentamiento suave, verás cómo te olvidas de ella. De todos modos, los días en las que las padeces, no te exprimas, entrena suave y deja que tu cuerpo se recupere bien de ellas. En el caso de tener unas agujetas muy fuertes, os recomiendo no entrenar. Durante unos días, cambiar el correr por la piscina o por otro deporte en el que no haya impacto, eso os ayudará a que el cuerpo relaje antes las zonas afectadas y se recupere mejor. Si con agujetas fuertes forzáis la máquina, lo más seguro es que entréis en un estado de agotamiento físico muy fuerte o podéis lesionaros.

    Como podéis ver son truquillos al alcance de todos y que nos ayudarán a decirle: ¡¡BYE, BYE AGUJETAS!!

     

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